Los conglomerados tecnológicos serán los grandes ganadores del plan de estímulo

Los conglomerados de tecnología que hicieron esfuerzos para dar forma al plan de estímulo económico de Estados Unidos figuran entre los grandes ganadores en el proyecto de ley que se votará el viernes.

General Electric Co., cuyo presidente ejecutivo, Jeff Immelt, se desempeña como asesor de la Casa Blanca, probablemente se beneficie de una decena de estipulaciones contenidas en el proyecto, desde reembolsos por la compra de electrodomésticos hasta gastos en tratamiento del agua y recortes impositivos para energía eólica. Google Inc. y Microsoft Corp. se beneficiarían de miles de millones de dólares destinados a infraestructura y proyectos ambientales y educativos destinados a mejorar la competitividad de EE.UU.

“Siempre nos esmeramos por tener un asiento en la mesa en la que se discuten proyectos importantes”, afirmó el vocero de GE Peter O’Toole. El extenso portafolio de empresas de GE que tomó forma bajo la conducción de Immelt, afirmó, “no apunta a pequeñas victorias a corto plazo. Apunta a compromisos importantes y grandes cambios a largo plazo”.

La ley destina US$4.400 millones para mejorar la red eléctrica del país, un tema defendido por el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, GE y otras empresas.

El Congreso también destinó US$19.000 millones para tecnología de la información de la salud, que digitalizaría los historiales médicos y establecería estándares de privacidad e información. Cuando la ley estaba siendo redactada, las empresas de tecnología se esmeraron para acallar las preocupaciones de algunos legisladores que temían que digitalizar las historias médicas de los pacientes podría comprometer su privacidad, sosteniendo que la medida reduciría costos.

“Creemos que la tecnología de la información puede ayudar a crear un sistema de salud conectado que entregue un cuidado predictivo, preventivo y personalizado”, le escribió al Congreso el miércoles el presidente ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer.

Las empresas de energía eólica y solar hicieron lobby para lograr un recorte de impuestos para estimular la inversión en combustibles renovables. Pero la industria de la energía nuclear perdió un programa de US$50.000 millones en garantías para préstamos que había estado incluido en la ley hasta la parte final de las negociaciones.

Las empresas tecnológicas encontraron sólidos aliados en los grupos ambientalistas, quienes presionaron por estipulaciones que incluían US$8.000 millones para vías de alta velocidad, US$8.400 millones para transporte público, US$6.000 millones para programas de agua potable limpia y US$5.000 millones para programas de protección contra los efectos adversos del clima.

“El Congreso realmente lo hizo bien”, afirmó Erin Allweiss, una vocera para el Consejo de Defensa de Recursos Naturales, un grupo de protección ambiental que hizo lobby por las estipulaciones.

La Fundación Nacional de Ciencia recibirá US$3.000 millones para financiar investigaciones, una medida bienvenida por muchas de las comunidades de tecnología y ciencia avanzadas, que han lamentado la falta de financiación para la investigación en los últimos años.

Intel Corp., el gigante de los microprocesadores, también sería uno de los beneficiados del plan de estímulo. La empresa de Silicon Valley, por ejemplo, ha sido uno de los mayores miembros de la industria informática que hicieron presión en el campo de la salud, promoviendo nuevas formas de usar la tecnología para ayudar a pacientes confinados en sus hogares y automatizar las oficinas de los hospitales y los médicos. Hay que resolver precauciones de seguridad y otros temas para alcanzar estándares para los historiales médicos electrónicos, indicó Peter Cleveland, el vicepresidente de política global de Intel, pero los US$19.000 millones en financiación sin duda deberían posibilitar una mayor eficiencia. “La situación mejora por donde se mire”, dijo.

En general, muchas empresas de tecnología se benefician indirectamente del paquete de estímulo en momentos en que el gobierno comienza a gastar en una variedad de nuevos programas. Los fabricantes de computadoras personales, por ejemplo, podrían experimentar aumentos modestos en sus ingresos, cuando comiencen a surtir efecto las donaciones para actualizar las instalaciones informáticas de las universidades públicas y otras entidades de enseñanza superior.

Cisco Systems Inc., que fabrica equipos para redes informáticas, recibió con beneplácito las estipulaciones en la ley que apuntan a “áreas en las que nos desempeñamos, como banda ancha y salud y redes inteligentes para usos eléctricos”, afirmó recientemente en una entrevista su presidente ejecutivo, John Chambers.

El proyecto de ley asigna US$7.000 millones para expandir el acceso a la banda ancha en áreas con acceso a Internet reducido o inexistente, una ayuda potencial para fabricantes de equipo y para empresas de cable y teléfono. Incentivos tributarios para incentivar a las empresas a construir redes de banda ancha más veloces se frustraron esta semana, sin embargo, luego de que las discusiones sobre cómo estructurar los créditos llevara a los legisladores a desechar la medida.

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